En Wuxi, donde el encanto de la tradición de Jiangnan se encuentra con el lenguaje de la contemporaneidad, esta villa privada toma forma a través de un largo proceso de diseño que ha durado cuatro años. La residencia expresa una visión del habitar contemporáneo en la que equilibrio, confort y refinada esencialidad conviven en perfecta armonía.
El proyecto se desarrolla en torno a una gran zona living, corazón de la vida doméstica y de la convivencia. En el centro, la cocina Phoenix define con natural elegancia el orden del espacio, convirtiéndose en el núcleo en torno al cual se articulan el comedor y las áreas de servicio. Los amplios ventanales establecen un diálogo continuo con el jardín, permitiendo que la luz y el paisaje pasen a formar parte de la arquitectura. Los espacios se suceden con fluidez, en una continuidad visual que amplifica la percepción del ambiente y transmite una atmósfera de calma y armonía.
En la planta superior, la zona de noche acoge la dimensión más íntima de la casa: un refugio silencioso dedicado al descanso y al bienestar cotidiano, donde materiales, volúmenes y tonalidades envolventes expresan una elegancia atemporal firmada por Poliform.