Stylebook es la máxima expresión del gusto y el estilo de Poliform.

Citas modernistas y el paisaje como elemento central. Espacios abiertos dominados por la luz y los materiales naturales como la piedra, la madera y el vidrio. En esta arquitectura exclusiva, inmersa en la naturaleza, confluyen los contrastes: la pureza de las líneas con las formas orgánicas, lo claro con lo oscuro, la elegancia con la esencialidad.

The living room

El diseño interior dialoga con el proyecto arquitectónico. En el salón, el sofá combina líneas oblicuas y ortogonales, bordes afilados y redondeados, creando un ambiente dinámico que invita tanto al descanso como a la conversación. La zona de estar, con sus trazos esbeltos y acabados refinados, se configura como una librería a la vez sobria y rica en matices.

En el centro del salón, dos sofás Sydney dispuestos de forma simétrica delimitan la zona dedicada a la convivencia, mientras que las dos butacas Mad Joker situadas frente a la chimenea crean un rincón más recogido. Los elementos arquitectónicos de piedra, con sus formas geométricas y rigurosas, delimitan y enmarcan el paisaje.

The dining room

El comedor se inspira en una elegancia atemporal. El sistema abierto con puertas de cristal reinterpreta el clásico aparador de forma contemporánea: está al servicio de la mesa redonda con un elemento central giratorio, protagonista de los momentos de convivencia. Los tonos se vuelven cálidos y los materiales naturales, para aumentar la sensación de bienestar.

Michael Anastassiades

Michael Anastassiades is a cultured and refined designer who has made minimalism the stylistic code of his work. In his studio, which he founded in London in 1994, he creates objects of extraordinary beauty, with a special fondness for the world of lighting. He is widely recognized as one of the most interesting designers of these years, and some of his works have entered the permanent collections of museums such as the V&A in London and the MoMA in New York. The images taken at Michael Anastassiades’ home, in London, of-fer an intimate portrait of unexpected intensity. From Cyprus, his country of origin, to the memory of the meeting he had during college with the Scottish artist and sculptor Eduardo Paolozzi. And then the collection of stones gathered around the world, the artistic research, the designer work, to finish – almost by chance, an object forgotten distractedly on the bed – with an image that tells of an idea of beauty: minimalist, functional, perfect.”

ERNEST