La forma primaria. Diseño riguroso para una nueva definición del ambiente cocina. Un proyecto de Paolo Piva de connotación formal “mínima”: reducir cada unidad funcional a puro dibujo, a forma esencial, manteniendo una altísima capacidad operativa. La concepción estética de Alea está unida al fuerte grosor que caracteriza cada composición, cada elemento, y que se convierte cada vez en borde, marco y estructura. Los contenedores, las encimeras, las áreas operativas de pared o de isla se convierten en verdaderos “sólidos” geométricos, superficies que exaltan los simples materiales. En cada uno de los detalles de Alea emerge la voluntad proyectual de “dar forma” a una nueva idea de cocina.